MOSAICO, 4-IX-014

(La Piedad. Centro)

Martínez Campos, 4-IX-014

GUIA

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 4 de Septiembre.- HONOR A QUIEN honor merece, y si el Presidente Enrique Peña Nieto logró aglutinar consensos para en diálogo y negociaciones instrumentar reformas, qué bien para el país. Reformas, estas publicitadas y todas las que vengan, siempre provisionales mientras no se logre un equilibrio facilitador de la gran utopía de un México y un mundo realmente justos, en los que no tenga por que lucharse contra el hambre de millones, porque el hambre y la miseria, propiamente no existirán. O para ser realistas, en gran parte serán atenuadas por lo menos y haya desaparecido para siempre la posibilidad de que unos se hagan millonarios, en miles y miles de millones, contra los miles y millones de marginados que no alcanzaron ser cobijados por el decantado “crecimiento” que tanto gusta pregonar a la clase política. LA CLASE POLÍTICA aplaudidora en favor de la cual se hizo de la plataforma simbólica de la Plaza de la Constitución, un gigantesco estacionamiento que como “efecto demostración”, dicen los que saben de esto, haga  pensar a los peatones: muy bien, “andan a pie” nuestros próceres de la democracia representativa, muy vinculada desde luego a la  plutocracia del poder real, el del dinero. Y a ver si esa clase política aplaudidora, es capaz de apoyar al Presidente cuando éste instrumente los programas sociales que mitiguen la necesidad y carencia de las poblaciones menesterosas. MUY APLAUDIDO EL anuncio del nuevo aeropuerto. Habría de verse si cuando el Presidente Fox se desistió de construirlo, errores aparte, no fue por la presión soterrada de aquella misma clase política otrora aplaudidora a ciegas de todo lo que salía del Ejecutivo. Hay cambios que no sabe uno ni de dónde vienen ni hacia dónde van. Pero las administraciones panistas no fueron en balde y algo pudo quedar de la escuela democrática en la que aprendió el panismo durante sus años de lucha cívica. Las cosas, pues, se facilitaron y qué bueno, para nuestro, digo nuestro, actual Presidente. Es de recordar la lección de El y del entonces Presidente Felipe Calderón, cuántas reuniones sostuvieron, cuando tal vez, dentro de las formalidades de rigor en estos casos, hubieran bastado para facilitar la transición, una o dos a ese nivel y dejar lo demás a los respectivos equipos. Y CLARO, BIEN por el aeropuerto, para el país por supuesto y para quienes pueden viajar. Y bien que haya triunfado la política para, ahora sí, poder  construirlo. Pero contribuirá, aún sin quererlo, a fortalecer el gigantismo de la ciudad de México, cuyos males se remontan a poco después de la Noche Triste, cuando cayó la Gran Tenochtitlán y el conquistador estableció allí su poder, empezó a profanar las sus tranquilas aguas y se llegó siglos después a desecar el lago, facilitar tolvaneras, construir sobre tierra falsa y facilitar ahora que las zonas sísmicas se desquiten de nuestros errores provocando tremendos terremotos. Lo que ahora parece hacerse en favor de los aviones, como se hizo hace años con los pasos a desnivel, a favor del automóvil, fomentando una vez más el gigantismo. Pero no fue posible la gran descentralización, cuando el autoritarismo presidencial lo podía todo. El problema se difirió por siglos y siglos. ESTÁN AL DÍA otros problemas, otras dificultades,  de lo que nos dan cuenta los medios: en el Río San Juan, de Cadereyta, Nuevo León, un derrame de hidrocarburos; en Sonora, siete municipios y miles de pobladores en ellos, afectados por el derrame de químicos procedentes de una empresa minera; en Veracruz, otro derrame de combustible sobre  un arroyo; y una mortandad de peces en una laguna jalisciense, posiblemente debido a desechos urbanos. Y esos fenómenos de tormentas con granizadas, abundancia de aguas, en el D.F. Y los huracanes que acechan nuestro territorio, por ambos litorales.???????????????????????? (La Purísima)

PERO ESTOS ÚLTIMOS fenómenos  ¡Son más fáciles de resolver!, aparte de atrapar a presuntos ladrones de combustible y castigarlos y hacerlos que paguen o multar a quien atente contra bienes comunes. Pero las amenazas ambientales son contra todos y motivan, estimulan a formar comunidad, activar liderazgos locales, al trabajo en común y, claro, todo vigorizado por la pronta respuesta, y es de esperarse que la haya, de autoridades de todos los niveles y la cooperación efectiva, solidaria, que abunda, de quienes disponen de más bienes. Lo vimos en la ciudad de México quienes vivimos y sufrimos los terremotos del 85 y lo viven pobladores en casos de desastre (aun cuando a veces no falten abusivos oportunistas). Y en esto de la vida comunitaria, nos dan ejemplo las poblaciones indígenas. Y vistos y vividos de lejecitos, los huracanes son una bendición, nos dejan agua. Lo del deterioro ambiental y cambio climático, es otro cantar. Tendremos tiempo y creatividad para defendernos de esos fenómenos, por siglos de siglos. Y algunas décadas para exorcizar sus peligros. (www.losnuevostiempos.wordpress.com ).

????????????????????????

(La Purísima)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: