VALIJA INFORMATIVA, 4-X-013

VALIJA INFORMATIVA, 4-X-013.

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MOSAICO, 2-X-013

PLAZA DE LAS TRES CULTURAS-2

PLAZA DE LAS TRES CULTURAS-2 (Photo credit: Wikipedia)

Monument to massacre in the Plaza de las Tres ...

Monument to massacre in the Plaza de las Tres Culturas in 1968 in Tlatelolco, Mexico City (Photo credit: Wikipedia)

Plaza de las Tres Culturas in Tlatelolco, Mexi...

Plaza de las Tres Culturas in Tlatelolco, Mexico City (Photo credit: Wikipedia)

Martínez Campos, 2-X-013

GUIA

MOSAICO

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 2 de Octubre.- SON EN ESTE momento las ocho de la noche pasaditas. Hace poco tiempo, tal vez desde las siete de la noche, pero hará cuarenta y cinco años, me comienzan a llegar informes a través del teléfono, de mis compañeros que andan “cubriendo”, desde la “fuente policíaca” o desde la fuente llamada educativa, en el sentido de que por allá, en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, hay desmanes. No hay claridad inmediata, –ni creo que la haya aún total, 45 años después–, en los informes, que recibo  en intermitentes llamadas, y empiezo a transcribir en esas cuartillas amarillentas, de papel revolución, con mi máquina Olivetti Estudio 88, desde la redacción del diario, como redactor de guardia que era. Comienza una larga jornada en la redacción, que culminará para nosotros periodistas, a eso de las cuatro de la mañana, ya del día 3 de octubre, cuando las rotativas empiezan a imprimir la edición en OVACIONES, información general. Aquella Negra Noche de Tlatelolco, había elaborado la nota general, pero “mi nota”, acreditaba, así, a los reporteros:  “Por Rúl TORRES DUQUE, Mario MUNGUIA, Angel MADRID, Luis MAYEN, José R. MOLINA, Silviano MARTINEZ C. y Mario CEDEÑO R.” . Treinta años después, (1998) elaboré un trabajo para  este semanario GUIA, echando mano de las amarillentas copias de los reportes que recibí aquella noche. (http://eltaller.us.es/index.php/AQUELLA_NOCHE_NEGRA_DE_TLATELOLCO). Ahora, esta noche del 2 de octubre, pero del 2013, al adelantar dos días mi entrada para MOSAICO-2-X-013, digo que el “Dos de Octubre no se olvida”.  Los protagonistas de aquella noche no habrán olvidado, y tampoco muchos de quienes se suman a ellos año con año. Otros, se vuelven “anarcos” con mucha fibra para el destrozo pero con menos corazón e ideales que los jóvenes, maestros y sectores sociales de entonces, “parteros” que alumbraban, junto con muchos idealistas de aquel tiempo, a la sociedad naciente, ahora también convulsa, pero más libre y tan creativa como la soñaron los del movimiento juvenil. CAMBIO DE FRECUENCIA, ahora esta mañanita del jueves, a fin de mencionar lo que dicen los medios que ocurrió 45 años después en la tarde-noche, en la ciudad de México, cuando muchos de quienes se manifestaban, aún no venían a este mundo .Y SÍ, ESTA mañanita los medios dan cuenta de lo ocurrido ayer tarde-noche, en la capital del país, escenario principal del movimiento estudiantil de 1968 y la consecuente matanza de Tlatelolco, matanza, sí, en clara referencia, a lo que entonces simplemente nombrábamos como “los acontecimientos de Tlatelolco”. Una marcha de expresión libre, democrática, de líderes de aquel movimiento, simpatizantes y representantes de gremios y asociaciones . Algunos agradecen que México haya cambiado mucho, y otros exigen, con todo su derecho, que los fantasmas autoritarios del pasado queden sepultados para siempre, en sus viejos castillos intolerantes. Y hubo grupos llamados “anarcos”, que dejaron a un lado el discurso y echaron mano (literal) de palos y piedras para agredir. Y hay policías heridos y hay detenidos. Pregunta uno si tras el antifaz no habrá interesados en que vuelvan las intolerancias, represiones y cerrazones del pasado. CAMBIO DE FRECUENCIA para decir que el  primero, de este octubre, se conmemoró al adulto mayor. Recuerdo a mis abuelos y padres, buenos hasta donde puede uno considerarlo así. Por eso, mi referencia, amorosa, hacia mis padres Benita y Encarnación (Chon), mis abuelos maternos Mariquita y Pachito, mis abuelos paternos Petrita y Vicente. Ya ancianos, fue cuando “se separaron” de nosotros. CON MOTIVO PUES, del Día Internacional de las Personas de Edad, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresa que “ Para 2050, en los países desarrollados habrá el doble de personas de edad que de niños, y en los países en desarrollo está previsto que se duplique el número total de personas de edad. Esta tendencia tendrá consecuencias trascendentales tanto para los países como para los individuos”. El envejecimiento de la población constituye, tanto una oportunidad significativa, como un desafío. En el primer caso, las numerosas contribuciones que pueden hacer las personas de edad a la sociedad, y en el caso del desafío, el actuar desde ahora mediante la adopción de políticas que promuevan la inclusión social y la solidaridad entre generaciones, en expresión del secretario. A NUESTRA PEQUEÑA escala, uno quisiera no ver en torno a los bellos jardines y en los pórticos de los templos, a personas de mucha edad “pidiendo limosna”.  La caridad se ejerce también, en las instituciones. El Papa Francisco, a mi entender, manifiesta como eje de sus preocupaciones, a los jóvenes y a los adultos mayores. Opino que la soledad existencial, el encontrarse uno consigo mismo en la edad madura, es un proceso natural, una preparación para el gran paso (alguna vez leí algo así en un gran pensador, creo que  Jung),  Pero el abandono, la indiferencia o el rechazo familiar o social, es otra cosa, es inhumano. (www.mitierramaravillosa.wordpress.com; www.miregionmichoacana.wordpress.com; www.losnuevostiempos.wordpress.com ).

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http://www.pccs.va/index.php/es/news2/attualita/item/1597-entrevista-completa-que-papa-francisco-concedio-a-la-red-globo-en-brasil

MOSAICO, 2-X-013

MOSAICO, 2-X-013.

Volver a las raíces para rejuvenecer. Leonardo Boff

Português: Alfredo Sirkis, Marina Silva, Cássi...

Português: Alfredo Sirkis, Marina Silva, Cássia Kiss e Leonardo Boff ao redor de Fernando Gabeira em almoço na Glória. (Photo credit: Wikipedia)

Volver a las raíces para rejuvenecer

2012-10-04


Por más que caminemos por nuestro planeta o por fuera de él como los astronautas, llevamos siempre con nosotros la fuerza de las raíces. De tiempo en tiempo se reavivan y suscitan en nosotros un deseo incontenible de volver a ellas. No están fuera de nosotros. Son nuestra base inconsciente de sustentación y alimentación vital. Por eso las llevamos siempre con nosotros. Y rejuvenecemos cada vez que volvemos a ellas.

El 9 y 10 de septiembre de este año, viví una inusual experiencia al visitar la casa de mi abuelo en el norte de Italia. Sentimientos profundos, venidos de la noche del inconsciente personal y colectivo, irrumpieron en mí. Me sentí religado a aquel origen: a la vieja casa, los cuartos ennegrecidos, las puertas que chirrían al abrirse, las camas duras y anchas (varios dormían juntos), el fogón de leña, los armarios llenos de cuencos y cacharros antiguos, la mesa grande con largos bancos a los lados para que quepan todos. Era el paisaje interior. Desde el balcón se divisa el paisaje exterior. Da al largo valle con casitas distribuidas en medio de los campos verdes y a lo lejos el famoso monte Grappa, de casi dos mil metros de altura, ante el cual se entablaron sangrientas batallas en la Primera Guerra mundial entre el ejército italiano y el austrohúngaro.

Era la casa de mi abuelo paterno en el Valle de Seren del Grappa, cerca de Feltre y de Belluno en la región del Triveneto italiano. En realidad es un pequeño conglomerado de casas, pegadas unas a otras, llamado Col dei Bof (Colina de los Bof). Queda en bastante arriba, a mitad de la gran montaña. Hasta hace poco estaba totalmente abandonado, como tantas otras casas de la montaña, hasta que la “Fundación de Seren” formada por gente de Bolzano, Feltre y Belluno, con algunos medios y fuerte sentido de rescate ecológico de la región, se hizo cargo de ella y la transformó en un centro de encuentro y de cultura. Por la noche se ilumina. Parece suspendida en el aire con la oscura montaña a su espalda.

La población del valle era pobre, la agricultura de subsistencia mal alimentaba la familia, pues los suelos montañeses no eran demasiado fértiles. Muchos pasaron hambre. Algunos conocieron la pelagra (hambre extrema, pues sólo comían polenta y agua, hasta consumirse).

En este contexto buena parte de la población de poco más de dos mil personas emigró, algunas para Río Grande del Sur hacia1880. Los antepasados, especialmente los dos antepasados Rech y Boff (se escribía Boeuf), habían venido de Alemania (de Alsacia y Lorena, hoy Francia) en el siglo XV. Eran especialistas en cortar los árboles centenarios de aquellos valles y montañas para hacer con ellos carbón, vendido en toda la región del Véneto (Bolzano y Venecia).

Al llegar al lugar, me esperaba un puñado de antiguos parientes. Habían adornado la casa con espigas de maíz, flores y frutas de la época. Un pequeño coro cantaba las canciones en dialecto véneto que conocíamos de casa. De repente, situado delante de la vieja casa –una casona amplia e imponente– sentí que aquellas paredes estaban impregnadas del espíritu del “poro nonno Boff”. Sí, él estaba allí. Los muertos son solo invisibles, pero nunca ausentes. Vi su figura siempre seria, de cuidada elegancia, con su pañuelo al cuello, montado en un caballo bien ensillado visitándonos en la ciudad vecina. Siempre me sentaba en sus rodillas y me hacía gracias con el estilo divertido de los italianos. Y al final, a escondidas de mi padre, me daba algún dinero, lo que yo más esperaba.

Fui a dirigir la palabra a los presentes. La voz se me ahogó en la garganta. Dejé que las lágrimas del recuerdo y de la saudade resbalasen de mis ojos y por la barba. Sentía, por una percepción transracional, que él estaba allí. Imaginaba su coraje: abandonó todo, la casa, la tierra de los antepasados, el paisaje querido para enfrentar lo desconocido y construir la “Mérica” como decía Merica, Merica, Merica, che cosa sarà questa Merica? Un massolin di fior: (América, América, América, ¿qué será esta América? Un ramillete de flor). Visité cada rincón y hojeé viejos libros que habían quedado allí.

Por la noche hablé a la población. La Iglesia estaba llena. Conté historias heroicas de los abuelos, cómo primeramente desbravaron Río Grande y después, los hijos (mis padres) la región que hoy es Concordia en el Oeste del Estado de Santa Catarina. Cómo rezaban el rosario los domingos, cantaban la letanía de Nuestra Señora en latín y cómo mi padre, que era maestro de escuela, enseñaba a los mayores el portugués, pues en casa solo hablaban el dialecto véneto.

Vengo de esos tiempos, he recorrido las fases de la evolución cultural y hoy, dije, estoy aquí con ustedes volviendo a mis raíces siempre antiguas y siempre nuevas. Al final canté lo que cantábamos de pequeños en la colonia italiana: “sia dottore o avvocato, tutto deve a suo papa. Ma bambini, lo sapete che il vostro nonno avanti sempre va” : “Seas doctor o bogado, debes todo a tu papá. Pero niños recordad que vuestro abuelo va siempre adelante”.

En el atardecer de la vida, tuve una experiencia de rejuvenecimiento volviendo a mis raíces.
Leonardo Boff


Volver a las raíces para rejuvenecer.Leonardo Boff

Volver a las raíces para rejuvenecer.Leonardo Boff.