MOSAICO, 27-VI-013

LOS ALREDEDORES

Martínez Campos, 27/VI/013

GUIA

 

                                               MOSAICO

                                         Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 27 de Junio.-  PARECE ALGO EVIDENTE que, como dicen, cuando los mejores (por investidura ) se corrompen, todo se contamina y aquel halo de autoridad legítimamente constituida con todos sus carismas del don de mando y promotor de la comunidad, en grande y en pequeño, se viene abajo. Los ideales se derrumban y nos domina la indolencia y, en casos, la ira por sentirnos defraudados. Esto particularmente en política, cuando la corrupción que parece formar parte del lado oscuro de nuestra condición humana, queda evidente en los notorios escándalos por latrocinios, a lo grande, de los bienes públicos. Pero no sólo, y lo vemos en otras dimensiones de nuestra vida social, en grande y en pequeño y a eso no escapan ni jerarquías ni estamentos de los grupos o instituciones productoras de valores. Y DAN…

Ver la entrada original 709 palabras más

A arte de cuidar dos enfermos

Leonardo Boff

Nos últimos anos tenho trabalhado de forma aprofundada a categoria do cuidado especialmente nos livros Saber Cuidar e O Cuidado Necessário (Vozes). O cuidado mais que uma técnica ou uma virtude entre outras, representa uma arte e um paradigma novo de relação para com a natureza e com as relações humanas, amoroso, diligente e participativo. Tenho tomado parte de muitos encontros e congressos de operadores da saúde com os quais pude dialogar e aprender, pois o cuidado é a ética natural desta atividade tão sagrada.
Retomo aqui algumas idéias referentes às  atitudes que devem estar presentes em quem cuida de enfermos seja em casa seja no hospital. Vejamos algumas delas entre outras.
Compaixão: é  a capacidade de colocar-se no lugar do outro e sentir com ele. Não dar-lhe a impressão que está só e entregue à sua própria dor.
Toque da carícia essencial: tocar o outro é devolver-lhe …

Ver la entrada original 717 palabras más

El ser humano como nudo de relaciones totales

Leonardo Boff

En 1845, Karl Marx escribió sus famosas 11 tesis sobre Feuerbach, publicadas solamente en 1888 por Engels. En la sexta tesis Marx dice algo cierto, pero reduccionista:  «La esencia humana es el conjunto de las relaciones sociales». Efectivamente no se puede pensar la esencia humana fuera de las relaciones sociales, pero es mucho más que eso, pues resulta del conjunto de sus relaciones totales.

Descriptivamente, sin querer definir la esencia humana, ésta surge como un nudo de relaciones vueltas hacia todas las direcciones: hacia arriba, hacia abajo, hacia dentro y hacia fuera. Es como un rizoma, un bulbo con raíces en todas las direcciones. El ser humano se define en la medida en que activa este conjunto de relaciones, no solo las sociales.

En otras palabras, el ser humano se caracteriza por surgir como una apertura ilimitada: hacia si, hacia el mundo, hacia el otro y hacia la totalidad. Siente…

Ver la entrada original 677 palabras más

Top of Chicago

Salvador Vega Casillas

Salvador Vega Casillas.

El arte de cuidar a los enfermos. Leonardo Boff

El arte de cuidar a los enfermos

2013-07-28

 

En los últimos años he trabajado en profundidad la categoría de cuidado sobre todo en los libros Saber cuidar y El cuidado necesario.
Cuidar más que una técnica o una virtud, entre otras, es un arte y un
nuevo paradigma de respeto, con la naturaleza y con las relaciones
humanas, amoroso, diligente y participativo. He tomado parte en muchas
reuniones y conferencias de profesionales de la salud con los que he
podido hablar y aprender, pues el cuidado es la ética natural de esta
actividad tan sagrada.
Retomo aquí algunas ideas referentes a las actitudes que deben estar
presentes en las personas que cuidan a los enfermos ya sea en casa o en
el hospital. Veamos algunas de ellas.

Compasión: es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y sentir con él. Que perciba que no está solo en su dolor.

Caricia esencial: tocar al otro es devolverle la certeza de que
pertenece a nuestra humanidad; el toque de la caricia es una
manifestación de amor. A menudo, la enfermedad es una señal de que el
paciente quiere comunicarse, hablar y ser escuchado. Quiere encontrar un
sentido a la enfermedad. El enfermero o la enfermera y el médico o la
médica pueden ayudarle a abrirse y hablar. Testimonio de una enfermera: “Cuando
te toco, te cuido, cuando te cuido te toco… Si eres una persona mayor
te cuido cuando estas cansado; te toco cuando te abrazo; te toco cuando
estás llorando, te cuido cuando ya no puedes andar
“.

Asistencia sensata: El paciente necesita ayuda y la enfermera o
enfermero desea cuidar. La convergencia de estos dos movimientos genera
reciprocidad y la superación del sentimiento de una relación desigual.
Crearle un soporte que le permita mantener una relativa autonomía. La
asistencia debe ser prudente: incentivar al paciente a hacer todo lo que
él pueda, animarle a hacerlo y asistirlo solamente cuando ya no puede
hacerlo por sí mismo.

Devolverle la confianza en la vida: Lo que más desea el enfermo
es recuperar el equilibrio perdido y volver a estar sano. De aquí que
sea decisivo devolverle la confianza en la vida, en sus energías
interiores, físicas, psíquicas y espirituales, pues ellas actúan como
verdaderas medicinas. Incentivar gestos simbólicos cargados de afecto.
No es raro que los dibujos que una niña hace para su padre enfermo
susciten en él tanta energía y buen ánimo como si hubiera tomado la
mejor de las medicinas.
Ayudarle a acoger la condición humana: Normalmente el paciente se pregunta sorprendido: ¿Por
qué me tiene que pasar esto a mí ahora que todo me iba tan bien? ¿Por
qué si soy joven aun me ataca esta grave enfermedad? ¿Por qué las
relaciones familiares, sociales y laborales se cortan por la enfermedad?
Tales interrogantes remiten a una reflexión humilde sobre la condition humaine, expuesta en todo momento a riesgos y a vulnerabilidades inesperadas.

Toda persona sana puede enfermar. Y toda enfermedad remite a la salud
que es el principal valor de referencia. Pero no conseguimos saltar por
encima de nuestra sombra y no hay modo de acoger la vida así como es:
sana y enferma, fuerte y frágil, apasionada por vida y teniendo que
aceptar eventuales enfermedades y, en última instancia, la misma muerte.
En esos momentos los pacientes hacen profundas revisiones de vida, no
se contentan solo con las explicaciones científicas (siempre necesarias) dadas por los médicos, sino que ansían un sentido que surge a partir de un diálogo profundo con su Self
o de la palabra sabia de un sacerdote, de un pastor o de una persona
espiritual. Recuperan entonces valores cotidianos que antes ni siquiera
notaban, redefinen su plan de vida y maduran. Y acaban teniendo paz.
Acompañarle en la gran travesía: Hay un momento inevitable en que
todos, hasta la persona más anciana del mundo, tenemos que morir. Es la
ley de la vida, sujeta a la muerte. Es una travesía decisiva. Debe ser
preparada por toda una vida que se ha guiado por valores morales
generosos, responsables y benéficos. Sin embargo, para la gran mayoría,
la muerte es sufrida como un asalto y un secuestro ante los cuales se
siente impotente. Y finalmente se da cuenta de que debe entregarse.

La presencia discreta, respetuosa de la enfermera o del enfermero,
dándole la mano, susurrándole palabras de consuelo, invitándolo a ir al
encuentro de la Luz y al seno de Dios que es Padre y Madre de bondad
pueden hacer que el moribundo salga de la vida sereno y agradecido por
la existencia que vivió.

Si tiene una referencia religiosa, susurrarle al oído las palabras tan consoladoras de San Juan: Si tu corazón te acusa, recuerda que Dios es más grande que tu corazón
(3,20). Puede entregarse tranquilamente a Dios cuyo corazón es de puro
amor y misericordia. Morir es caer en los brazos de Dios.

Aquí el cuidado se revela mucho más como arte que como técnica y supone
en el profesional de la salud densidad de vida, sentido espiritual y una
mirada que va más allá de la vida y de la muerte.

Alcanzar ese estadio es una misión que el enfermero y la enfermera,
también los médicos y las médicas deben buscar para ser plenamente
servidores de la vida. Para todos valen estas palabras sabias: La tragedia de la vida no es la muerte, sino aquello que dejamos morir dentro de nosotros mientras vivimos.

Página de Leonardo Boff

Nilgiris -  Mullimunth Toda grandmothers

Nilgiris – Mullimunth Toda grandmothers (Photo credit: snonymousG)