Francisco de Roma y la ecología de san Francisco de Asís. Leonardo Boff

English: Leonardo Boff Português: Leonardo Boff

English: Leonardo Boff Português: Leonardo Boff (Photo credit: Wikipedia)

Cabecera de la iglesia de San Francisco de Así...

Cabecera de la iglesia de San Francisco de Asís, Bilbao (Photo credit: Wikipedia)

English: drawing of psyche's configuration acc...

English: drawing of psyche’s configuration according to C.G. Jung Français : schéma de la Psyché selon C.G. Jung (Photo credit: Wikipedia)

Francisco de Roma y la ecología de san Francisco de Asís

2013-04-26


Que un Papa lleve el nombre de Francisco no puede ser en vano. Además

de ser una referencia a otro modo de ser Iglesia, más cercana a la gruta

de Belén que a los palacios de Jerusalén, Francisco de Asís plantea un

asunto de extrema urgencia hoy en día: la cuestión de la protección de

la vitalidad del planeta Tierra y la garantía del futuro de nuestra

civilización. Para este propósito la ecología exterior sola es

insuficiente. Tenemos que amalgamarla con la ecología interior. Eso fue

lo que hizo de forma paradigmática san Francisco de Asís.

Ecología exterior es esa sintonía con los ritmos de la naturaleza y con

el proceso cósmico que se realiza en la dialéctica de

orden-desorden-interacción-nuevo orden. Esta ecología asegura la

perpetuidad del proceso evolutivo que incluye la tierra y la

biodiversidad. Pero a nivel humano sólo se produce si hay una

contrapartida de nuestro lado, que se deriva de nuestra ecología

interior. Por ella, el universo y sus seres están dentro de nosotros en

forma de símbolos que hablan de arquetipos que nos guían y de imágenes

que habitan nuestra interioridad: materiales con los que continuamente

debemos dialogar e integrar. Si hay violencia en la ecología exterior es

señal de que existe turbulencia en nuestra ecología interior y

viceversa. No sabemos armonizar las ecologías descritas por F. Guattari y

por mí: la ambiental, la social, la mental y la integral.

En su Cántico al Hermano Sol san Francisco revela la convivencia de

estas dos ecologías. Su extraordinario logro espiritual fue reconciliar

el mundo con Dios, el cielo con la Tierra y la vida con la muerte. Para

entender toda esta experiencia espiritual es necesario leer el texto más

allá de su letra y bajar al nivel simbólico donde los elementos

cantados vienen impregnados de emoción y de significado. El contexto

existencial es significativo: Francisco está muy enfermo y casi ciego,

cuidado por santa Clara en la capilla de San Damián donde ella vivía con

sus hermanas. De repente, en plena noche, tiene una especie de

exaltación del espíritu, como si estuviese ya en el Reino de los cielos.

Radiante de alegría, se levanta, compone un himno a todas las

criaturas, y lo canta con sus cofrades. Celebra los grandes esponsales

del “señor hermano Sol” y la “señora hermana Tierra”. De estos

esponsales nacen todos los seres, dispuestos en pares, masculino y

femenino, que según C.G. Jung constituyen el arquetipo más universal de

la totalidad psíquica: sol-luna, viento-agua, fuego-tierra, totalidad

alcanzada en su andadura espiritual.

El himno contiene dos estrofas más, añadidas por el Poverello. En ellas

ya no se canta al cosmos material, sino al cosmos humano que también

busca reconciliación: entre el obispo y el alcalde de Asís. Finalmente

se reconcilia con la hermana muerte, el complejo más difícil de ser

integrado por el aparato psíquico humano. El ser humano se reconcilia

con otro ser humano. La vida abraza a la muerte como hermana, portadora

de la eternidad.

La ecología interior integrada con la ecología exterior alcanza en

Francisco un intérprete privilegiado. Él es como una finísima cuerda del

universo en la cual la más sutil nota musical resuena y se hace oír.

Nuestra cultura es deudora del padre de san Francisco, Pedro Bernardone,

rico comerciante en telas, en busca de riqueza y esplendor. Confiesa el

gran historiador inglés Arnold Toynbee: «Francisco, el mayor de los

hombres de Occidente, debe ser imitado por todos nosotros, pues su

actitud es la única que puede salvar a la Tierra» (Diario ABC, Madrid,

19/12/1972,10).

¿Cuál es nuestro desiderátum? Que Francisco de Roma bajo la inspiración

de Francisco de Asís se convierta, por su humildad, pobreza y

jovialidad, en un amante de la Madre Tierra y en un defensor de todo

tipo de vida, especialmente de la vida más amenazada, que es la de los

pobres. Y que suscite esa conciencia en la humanidad. En él están

presentes todos los carismas que lo pueden hacer un faro de referencia

ecológica y humanitaria para todo el mundo.

Leonardo Boff


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: